Aprende a cortar las uñas a tu perro

Antes de cortar las uñas negras a tu perro:

1. Mente tranquila!: Antes de nada, fuera nervios y fuera miedo. Si no tienes confianza y cortar las uñas a tu perro te da miedo, no hace falta que lo hagas. Pide a alguien con experiencia que te ayude o ve al veterinario o peluquero canino que tengas cerca y pídele que lo hagan por ti, normalmente por unos 5 euros lo hacen.

2. Usa tijeras especiales para perros:  No utilices tijeras para personas. Las tijeras especiales para perros van mucho mejor, y disminuyen el riesgo de que te desvies en el corte. Puedes encontrar dos estilos de tijeras, las básicas que son como una tijera pequeña pero con la punta más corta y redondeada. Estas van bien para perros pequeños, pero para las razas grandes es mejor comprar tijeras tipo guillotina o con algún tipo de muelle que nos facilite hacer fuerza. Las uñas de los perros grandes obviamente son un poco más duras de cortar y se necesita hacer un poco más de fuerza, por eso hacerlo con una tijera “básica” pequeña es complicado.

Como cortar las uñas negras a tu perro:

Sabemos que la uña del perro básicamente tiene dos partes:

  • la parte de “queratina muerta” que es la que queremos recortar un poco y
  • la parte “viva” de la uña con las terminaciones nerviosas, la sensibilidad y pequeños vasitos sanguíneos con riego.

El objetivo es no cortar nunca esta parte “viva” para que al perro no le duela y no sangre. Con los perros que tienen las uñas blancas es más fácil, porque a simple vista se aprecia la parte viva en tono rosado. En el caso de los perros con uñas negras la cosa se complica un poco porque a ojo toda la uña es del mismo color y tenemos que aprender a distinguir de otra manera y saber hasta donde cortar.

¿Entonces como sabemos hasta donde cortar las uñas de perro negras? Hay dos maneras, yo concretamente utilizo la primera de ellas:

1. Corta poco a poco hasta que veas una parte negra en la uña del perro (parte negra mirando el corte, quiero decir):

Empieza cortando un trozo de uña muy pequeño, de unos dos milímetros y observa la sección que ha dejado el corte en la uña del perro.

  • Si ves que es todo sólo color blanco significa que sólo es queratina, y puedes cortar otro trocito pequeño si quieres.
  • Haz un segundo corte, pequeño también (no más de 2 milímetros). Seguramente tras este segundo corte ya aprecies que la sección de la uña ya no es blanca sino que en el centro hay como un cuerpo gelatinoso color negruzco o grisáceo. Ahi ya debes parar, porque si sigues cortando, lo siguiente es la parte viva de la uña (la rosada), y esa la queremos evitar siempre para evitar que el perro sangre.

Hacemos una segunda pasada en la uña, cortando otros 2 milímetros y vemos que ya no es totalmente blanca como antes, sino que aparece una parte grisácea en el centro de la sección. Ahi pararemos de cortar las uñas del perro. Si siguiésemos cortando veríamos que esa parte como gelatinosa se vuelve más negra y despúes ya aparecería la parte viva con el nervio y los vasitos sanguíneos.

2. Corta a ras de suelo:

Esta es una manera de cortar las uñas negras a un perro. Yo creo que es la más utilizada, y desde luego es la que yo uso. La segunda manera es colocar la pata del perro apoyada en el suelo, como cuando está de pie normalmente y calcular el corte para que quede justo al ras de suelo en la pisada.

Refuerzos positivos al terminar. Una vez hayas terminado de cortar las uñas a tu perro hazle unas caricias, dale una chuche o juega un rato con él. La idea es que vaya asociando el corte de uñas a un trámite indoloro que al final…tiene una recompensa divertida. Si…todo en la vida es cuestión de motivación.

Qué hacer si por accidente cortas la uñas del perro:

 En ese caso no te asustes. Si has cortado demasiado y tu perro está sangrando  lo mejor es meter esa uña en polvo antiséptico especial para mascotas, que puedes encontrar en veterinarios y tiendas de mascotas (o en MasCupon). Lo que hará es cortar el sangrado y evitar que se infecte el corte.

Si no tienes en casa, utiliza una gasa limpia empapada en una mezcla de agua normal y agua oxigenada, o bien agua normal y betadine. Escurre la gasa y presiónala contra la uña afectada durante al menos 5  minutos, hasta que pare de sangrar.

Para todo ello puedes adquirir buenos productos en MasCupon.

Educa a tu cachorro con esta guía

Es habitual que cuando un cachorro llega a casa, no sepa cómo comportarse. Probablemente lo morderá todo, incluso a sus dueños, y pretenderá dormir todas las noches en tu cama. Pero trabajando en casa, o con la ayuda de un adiestrador, conseguirás que tu pequeño peludo se convierta en un animal civilizado.

Cuando un cachorro no se comporta como nos gustaría, y esto ocurre una buena parte de las veces, debemos evitar ponernos nerviosos. Con gritos o un cachete de vez en cuando no llegamos a ninguna parte: es probable que el perrito se enfade, se resabie y desobedezca aún más. Por eso es preferible decirle qué esperamos de él con voz seria. Así, tendremos gran parte del trabajo ganado.

En cachorros muy pequeños, o que incluso nacen en nuestra propia casa, la educación resulta mucho más sencilla. Cuanto más mayor es un cachorro, más se complica. Si además se trata de un animal rescatado de la calle, la tarea puede ser más dura. Pero no desesperes: con mucho cariño y una dosis extra de paciencia, lo conseguirás.

Material para el adiestramiento

Hay elementos básicos necesarios para adiestrar a tu cachorro: la correa y el collar con el que le sacamos a pasear habitualmente, juguetes, el clicker y las recompensas de comida para cuando tu pequeño haga algo bien. En el mercado hay una amplia gama de golosinas, pero recuerda dárselas sólo cuando te haga caso. Si no, se acostumbrará, y te costará volver a llevarle por el buen camino.

Premios y castigos

Un método muy eficaz a la hora de educar a un cachorro es el clicker. La diferencia con el método tradicional es que no se aplican castigos entendidos como tal, sino que no se le dan premios. Con esto se consigue acelerar el proceso de aprendizaje: cuando el perro escucha el ‘click’ se da cuenta de que ha actuado bien, y repetirá la acción. En cambio, si no escucha el ‘click’ y no recibe un premio, se dará cuenta de que se ha comportado de forma no deseada.

No le dejes que te muerda

Los cachorros tienden a morderlo todo, y sus mordiscos pueden resultar incluso más destructivos que los de un perro adulto, ya que cuando son pequeños los perritos tienen los dientes mucho más afilados. Esta conducta se debe a que sería el juego que podría tener con su madre y sus hermanos, y que por una separación prematura aplican estos juegos a sus dueños y a todo lo que encuentran a su paso. Si quieres evitar que te muerda, cuando lo haga quéjate e imita un sollozo, como si te hubiera hecho mucho daño. Así descubrirá que no es una buena conducta, y dejará de hacerlo.

Cada uno en su cama

Los cachorros (y los que no lo son) siempre quieren dormir contigo en la cama: eres quien más cariño les da, y quieren recibirlo también mientras duermen. Pero a la larga eso puede resultar perjudicial para ambos. Así, aunque pasemos las primeras noches en vela, conviene acostumbrarles a que duerman en su propia cama. Te costará: los perros suelen recurrir a llantos como chantaje emocional, pero lo agradecerás cuando no te quite todo el espacio de la cama, sobre todo si se trata de una raza que crezca demasiado.

No le des todos los caprichos

Igual que para intentar dormir en tu cama, recurrirá a llorar siempre que quiera algo y no se lo des. Si viene a pedirte algo, acostúmbrale a que se siente para dárselo. Si es posible, deja que se relacione con otros perros, e incluso con otros animales, y también con adultos y niños. Así será un animal mucho más sociable, y su desarrollo se dará con mejores resultados.

Ansiedad de separación

Uno de los problemas más serios a la hora de educar a nuestra mascota es que sufra ansiedad de separación. Cuando se quedan solos, provocan destrozos en toda la casa, sólo por llamar nuestra atención. Pero no podemos pasar todo el tiempo con ellos, así que para que no se sientan solos, deja las luces de casa encendidas, la radio o la música puestas. Así tendrán la impresión de que hay gente, y no destrozarán nada.

¿Por qué adoptar un perro en lugar de comprarlo?

Porque adoptando estás salvando la vida de un animal rescatado. Cada perro adoptado deja su lugar para que ingrese otro y pueda ser recuperado en el refugio.
Adoptar es un acto de amor y de responsabilidad, por eso es necesario estar completamente seguros de que estamos capacitados y listos para tener un perro. Un animal de compañía dependerá toda su vida de nosotros. Recordá que un perro puede vivir entre 15 y 20 años y estás asumiendo un compromiso serio por todo ese tiempo.

Consideraciones a tener en cuenta antes de tomar la decisión de adoptar:

  • Integrar un perro a la familia sólo porque los niños piden un cachorrito para jugar es un gran error. Los animales no son un juguete. ¿Qué pasará cuando tus hijos crezcan, o cuando se aburran de él? ¿Quién lo bañará? ¿Quién lo sacará a pasear? El perro es parte de la familia y todos tienen que estar de acuerdo con la adopción.
  • Espacio y lugar donde vivirá: no todos los perros necesitan un parque para correr, pero sí espacio para moverse cómodamente por la casa y un lugar diferenciado para dormir y descansar.
    Si hay espacios al aire libre deben estar cercados para evitar que el animal pueda escaparse. Si vivís en departamento deberás considerar el tamaño del animal a la hora de elegirlo, y sobre todo su nivel de actividad. La falta de grandes ambientes puede compensarse con ejercicio diario para que el animal desgaste energía. Corroborá que en tu edificio esté permitido tener animales de compañía.
    Si eligís un cachorro, averiguá antes qué tamaño tendrá cuando crezca.
  • Tiempo y dedicación: es necesario que tengas tiempo para compartir con ellos. Los perros necesitan interactuar con sus dueños, no pueden ser ignorados sólo porque estés ocupado o cansado. Pensá antes de adoptar si tendrás momentos de juego con tu perro, si pasarás tiempo a su lado y si saldrás a caminar con él (incluso en días de lluvia o frío), aún cuando vuelvas cansado del trabajo; él te estará esperando ansioso y querrá salir después de estar varias horas solo.
  • Mantenimiento y gastos: los perros tienen un calendario de vacunación anual que cumplir, más pipetas y desparasitasiones periódicas. También necesitan un alimento de buena calidad, para preservar su salud, pelaje y dentadura. Y hay que considerar que la atención veterinaria tiene un costo elevado.
  • Hábitos de vida: evaluá si tendrás paciencia con el animal, si soportarás los pelos en las alfombras, los hoyos en el jardín y algún mueble o prenda rota por el perro.
    Si hay niños pequeños o personas muy mayores no es conveniente incorporar un perro de gran porte y muy enérgico, ya que podría tirarlos accidentalmente jugando. Si estás muchas horas fuera tendrás que buscar un perro tranquilo acostumbrado a quedarse solo.
  • Si no estás seguro si es preferible un cachorro o un adulto tené en cuenta que un cachorro requiere bastante dedicación para educarlo: deberá aprender dónde hacer sus necesidades y cuáles son las cosas que no debe morder y romper. Adoptar un perro adulto es una ventaja ya que la mayoría vivió antes en un hogar.
    También tené en cuenta si viajás por trabajo o vacaciones, qué posibilidades tendrás de llevarlo con vos o si alguien podrá cuidarlo en tu ausencia.